Este enero 2014 no fue diferente al de los últimos diez años. Voces
distintas, de manera individual y colectiva, en entrevistas de prensa y
artículos de opinión, se pronunciaron sobre los orígenes y consecuencias
de los resultados de los exámenes de admisión de la UNI y la
UNAN-Managua.
Respecto a los orígenes, la lista se extendió de manera
desarticulada, uno a uno por toda la geografía de la vida escolar. Para
unos la causa reposa en el bajo financiamiento de parte del Estado; para
otros somos los docentes; otros señalan los contenidos de los programas
de estudio; otros se refieren a la falta de exigencia de los padres a
sus hijos, etc.
El formato de los análisis es casi siempre el mismo: se inicia
seleccionando un factor conectado con los resultados; paso seguido se
aventura un diagnóstico sobre la supuesta realidad y al final se
proponen recomendaciones para dar solución al factor en crisis. Así con
el financiamiento educativo. Así con los docentes. Así con el
currículum, etc.
Pero este proceso adolece de una insuficiencia de base, dado que a
imagen y semejanza del sistema escolar que se busca cambiar, los
análisis y propuestas se presentan desarticulados y desligados de los
otros factores con los que el factor causal escogido teóricamente se
relaciona sistémicamente. Por ejemplo, el del financiamiento, el que por
su naturaleza se realiza fuera de la relación que se da entre docentes,
estudiantes y contenidos y que cada vez que se menciona como la clave
para solucionar todos los problemas de la educación, se presenta
separado de su principal propósito, justificación y motivo como son las
políticas educativas, es decir, en qué y cómo se va a invertir el dinero
previsto como ideal.
Iguales son los casos de cuando se seleccionan los factores docentes y
contenidos curriculares. Estos de nuevo se presentan separados de los
otros factores o componentes de su entorno. Al final el maestro aparece
como el culpable de la mala educación, cuando el está solo en la tarea
educativa, y los estudiantes solamente pasan cinco horas en su compañía
de las veinticuatro horas que tiene cada día.
Con el currículum pasa igual, el acento se pone en los contenidos,
ignorándose los ductos de comunicación que deben construirse con los
docentes y los otros medios para su realización en las aulas de clase.
¿Y cuál es el problema y cuáles las consecuencias? El problema es que
para identificar las causas de las malas notas de la educación, estas
se fraccionan en pequeños islotes, olvidando el carácter complejo,
multifactorial y sistémico de la educación. Sea el de la educación de un
estudiante, de un grupo en un aula de clases o de toda la matrícula de
todos los estudiantes del país de un año escolar determinado. Del todo
educativo nacional se toma una parte y se analiza como si fuese el todo.
Hay estudiantes aplazados en el sistema escolar, porque no se capacita y
se paga poco a los maestros; o porque el currículum no es atractivo
para sus usuarios y empresarios; o porque el financiamiento de parte del
Estado es bajo.
Esta manera de analizar los procesos educativos en los medios de
prensa del país, provoca al menos dos consecuencias a saber: uno, en
tanto el enfoque es reduccionista, las soluciones que se ofrecen son
reduccionistas y por lo tanto falsas y engañosas; y dos, se oculta y
enmascara el permanente estado de fragmentación de los procesos de la
educación, tanto en los niveles macro como microestructurales,
postergando las soluciones y legitimando la desarticulación como manera
de ser de la educación escolar nicaragüense.
*Sociólogo, profesor UNAN-Managua.
migueldecastilla@hotmail.com
martes, 18 de febrero de 2014
jueves, 6 de febrero de 2014
La desarticulación del sistema de formación docente en Nicaragua
La desarticulación del sistema educativo nicaragüense es un hecho tan
profundo y extendido, que no deja ningún espacio del cuerpo educativo
sin afectar. No se trata como, se cree comúnmente, de que la
desarticulación solamente sea entre el currículum de la educación
secundaria y el de la educación superior, sino que esta está presente en
todos los intersticios de la educación, siendo, desde que se fundara el
sistema educativo nicaragüense en el siglo XIX, la manera de ser de la
educación nacional.
Las consecuencias de esta situación se expresan en el desencuentro de los múltiples procesos y continuos educativos, que, articulados a manera de red, integran o desintegran ese constructo conocido como calidad de la educación. Por ello es que los procesos articulación-desarticulación es posible observarlos tanto en los factores endógenos, a lo interno del hecho educativo concreto en la relación estudiante-contenido curricular-docente, como en los factores exógenos, en el entorno sociológico del hecho educativo, y la relación de estos con los factores internos mencionados.
Dos de las áreas de mayor sensibilidad e importancia respecto a la calidad de la educación, y por ende de los aprendizajes de los estudiantes, en donde es posible observar con mayor claridad la desarticulación de la educación, son el tendido curricular y los procesos y acciones de formación y capacitación docente derivados del mismo.
Sobre los planes y programas, los procesos de desarticulación no se dan solamente a nivel general de un nivel educativo, grado de estudio o carrera, sino que también a nivel particular de las prácticas de las mismas asignaturas que se imparten en un determinado grado de la educación primaria, año de la educación secundaria o semestre de una determinada carrera universitaria.
Respecto a la formación y capacitación docente, en Nicaragua existen muchas instituciones públicas y privadas que se dedican a estas tareas. Para la formación del magisterio primario, ocho escuelas normales públicas, tres escuelas normales privadas y el Departamento de Pedagogía de la Facultad de Educación de la UNAN- Managua. Para la formación del personal docente para la educación secundaria existen las facultades de Educación de la UNAN de Managua y de León, de la BICU y de Uraccan, y de algunas privadas como la Unica. Todo lo anterior expresa la existencia en esta área de la educación nacional de un amplio universo, cuya característica fundamental es la fragmentación y la desarticulación, cuando lo correcto debiera ser la coherencia y la homogeneidad.
Si bien es cierto esta problemática no es nueva, dado que la misma hunde sus raíces en los años cuarenta y sesenta del pasado siglo, cuando se fundaron estas instituciones, esta se presenta con mayor claridad y urgencia en la actualidad, debido a dos factores de mucha importancia: uno es la relevancia social e importancia que todos los sectores conceden a la calidad de la educación. El otro es la existencia de un nuevo modelo curricular para la educación básica y media en marcha desde febrero del año 2009, el que para su ejecución necesita mucha coherencia entre los contenidos culturales y objetivos de este y los conocimientos, habilidades y destrezas de los actores y realizadores del mismo en los centros educativos y que son formados en las escuelas normales y las facultades de Educación.
Precisamente este último tema es el que obliga a pensar con urgencia en la necesidad de unidad, alianza y articulación entre los centros de formación y capacitación docente del país y la construcción de un currículum básico común en armonía con los contenidos del currículum para el estudiantado de la educación básica y media. En suma, coherencia básica mínima entre lo que se aprende en las aulas normalistas y las facultades de Educación y lo que se enseña y se aplica en las aulas de la educación primaria y de la educación secundaria.
En la actualidad esta coherencia no existe, y seguramente es una de las tantas causas de muchas de las lamentaciones y malas palabras que hoy leemos y escuchamos en los medios sobre las malas notas de la calidad de la educación en Nicaragua.
* Sociólogo. Profesor UNAN–Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
Las consecuencias de esta situación se expresan en el desencuentro de los múltiples procesos y continuos educativos, que, articulados a manera de red, integran o desintegran ese constructo conocido como calidad de la educación. Por ello es que los procesos articulación-desarticulación es posible observarlos tanto en los factores endógenos, a lo interno del hecho educativo concreto en la relación estudiante-contenido curricular-docente, como en los factores exógenos, en el entorno sociológico del hecho educativo, y la relación de estos con los factores internos mencionados.
Dos de las áreas de mayor sensibilidad e importancia respecto a la calidad de la educación, y por ende de los aprendizajes de los estudiantes, en donde es posible observar con mayor claridad la desarticulación de la educación, son el tendido curricular y los procesos y acciones de formación y capacitación docente derivados del mismo.
Sobre los planes y programas, los procesos de desarticulación no se dan solamente a nivel general de un nivel educativo, grado de estudio o carrera, sino que también a nivel particular de las prácticas de las mismas asignaturas que se imparten en un determinado grado de la educación primaria, año de la educación secundaria o semestre de una determinada carrera universitaria.
Respecto a la formación y capacitación docente, en Nicaragua existen muchas instituciones públicas y privadas que se dedican a estas tareas. Para la formación del magisterio primario, ocho escuelas normales públicas, tres escuelas normales privadas y el Departamento de Pedagogía de la Facultad de Educación de la UNAN- Managua. Para la formación del personal docente para la educación secundaria existen las facultades de Educación de la UNAN de Managua y de León, de la BICU y de Uraccan, y de algunas privadas como la Unica. Todo lo anterior expresa la existencia en esta área de la educación nacional de un amplio universo, cuya característica fundamental es la fragmentación y la desarticulación, cuando lo correcto debiera ser la coherencia y la homogeneidad.
Si bien es cierto esta problemática no es nueva, dado que la misma hunde sus raíces en los años cuarenta y sesenta del pasado siglo, cuando se fundaron estas instituciones, esta se presenta con mayor claridad y urgencia en la actualidad, debido a dos factores de mucha importancia: uno es la relevancia social e importancia que todos los sectores conceden a la calidad de la educación. El otro es la existencia de un nuevo modelo curricular para la educación básica y media en marcha desde febrero del año 2009, el que para su ejecución necesita mucha coherencia entre los contenidos culturales y objetivos de este y los conocimientos, habilidades y destrezas de los actores y realizadores del mismo en los centros educativos y que son formados en las escuelas normales y las facultades de Educación.
Precisamente este último tema es el que obliga a pensar con urgencia en la necesidad de unidad, alianza y articulación entre los centros de formación y capacitación docente del país y la construcción de un currículum básico común en armonía con los contenidos del currículum para el estudiantado de la educación básica y media. En suma, coherencia básica mínima entre lo que se aprende en las aulas normalistas y las facultades de Educación y lo que se enseña y se aplica en las aulas de la educación primaria y de la educación secundaria.
En la actualidad esta coherencia no existe, y seguramente es una de las tantas causas de muchas de las lamentaciones y malas palabras que hoy leemos y escuchamos en los medios sobre las malas notas de la calidad de la educación en Nicaragua.
* Sociólogo. Profesor UNAN–Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
jueves, 30 de enero de 2014
Por la verdad
En entrevista reciente para un diario de circulación nacional, el exministro de Educación Miguel Ángel García, al referirse a la educación técnica durante su gestión, declaró lo siguiente: “Mi primer decreto como ministro fue validar la educación técnica, de manera que los muchachos se pudieran bachillerar e ir a la universidad siendo técnicos. Pero ese decreto fue abolido por el primer decreto del ministro que me siguió”.
En tanto el ministro que le siguió es quien firma, me toca a mí, desgraciadamente, desmentir ese falso testimonio.
En tres años y meses que estuve en la responsabilidad de ministro, nunca nadie me mencionó la existencia del decreto del Ing. García, y cómo y de qué manera este se aplicaba y hacía realidad en el currículum de la educación secundaria del país. Si hubiese existido ese decreto, fácil hubiera sido comprobarlo documentalmente y en la práctica del currículum de la educación secundaria de esa época.
Siendo esto un problema, más lo es la falsedad acerca de que, quien escribe, en su primer acuerdo como ministro abolió su decreto sobre la educación técnica, considerándose esto, por causas obvias, como un desatino.
El primer acuerdo ministerial (no decreto) del nuevo gobierno sandinista, posterior al período en que le tocó al Ing. García ser ministro, fue leído por quien firma ante una asamblea en la que el exministro estaba presente, y su contenido se refería única y exclusivamente a la abolición (ahora sí, abolición) de todos los acuerdos ministeriales referidos a los cobros en las escuelas y la privatización y mercantilización de la educación.
Ni en ese acuerdo ministerial, ni en ningún otro firmado por nosotros, nunca se mandó a abolir ningún decreto sobre educación técnica.
Respecto a este tema, lo cierto es, y ahí están los documentos para probarlo, que en el nuevo currículum de la Educación Básica y Media elaborado en los años 2007 y 2008, y puesto en marcha en el 2009, aparece por primera vez en la historia de la Educación Nacional el Enfoque Politécnico y del Trabajo como Eje Transversal del Currículo del Bachillerato en Ciencias y Letras y del de las Modalidades no Regulares, así como la integración de la Orientación Técnica y Vocacional desde el Quinto hasta el Undécimo Grado.
El documento que sirvió de fundamento conceptual y filosófico para la incorporación de este enfoque en el nuevo currículum fue elaborado por quien escribe en consulta con diversos sectores educativos del país. El mismo se titula “Propuesta de incorporación de la Visión Politécnica al Sistema Escolar Nicaragüense, con énfasis en la Educación Secundaria Regular y Secundaria No Regular”.
migueldecastilla68@hotmail.com
jueves, 16 de enero de 2014
Once de Enero, Día Nacional de la Educación
Apartir del 2008, todos los once de Enero son el Día Nacional de la
Educación en Nicaragua. La fecha conmemora el día en que la población
empobrecida del país logró zafarse de una de las cadenas que le ataban
al poste neoliberal, como fue el modelo conocido como de Autonomía
Escolar, vigente entre el año 1993 y el año 2006.
El origen de este hecho extraordinario en la historia contemporánea de la educación nicaragüense, fue el triunfo del Frente Sandinista de Liberación Nacional con el Comandante Daniel Ortega a la cabeza el 06 de noviembre del año 2006, que en su oferta al electorado nicaragüense de ese año, había prometido desprivatizar los servicios escolares y hospitalarios, que durante los diez y seis años de la pesadilla neoliberal habían sido convertidos en vulgar mercancía.
El once de enero de 2007 no fue una fecha casual en el calendario cívico nicaragüense. A la vez que fue el día siguiente de la toma de posesión del nuevo gobierno, se debió también a que el lunes catorce de enero de ese año, tres días después, se iniciaba el período de las matrículas escolares en todo el país, proceso para el cual, si con varios días de anticipación no se anunciaba la buena nueva de la gratuidad absoluta de la educación, seguramente se seguiría cobrando en las escuelas por el derecho de matrícula de cada niño, niña y joven en las escuelas públicas del país; tal cual se había cobrado, como una rutina perversa, en los 16 años anteriores, lo que habría significado enviar un mensaje equivocado a la población empobrecida que había votado por el FSLN.
Al once de enero del 2007, el modelo privatizador había logrado alcanzar su techo máximo. En Sébaco por ejemplo, había directores de centros educativos que cerraban con llave los grifos de los tomaderos de agua de los niños, para obligarlos a comprar agua en bolsas en las pulperías de cada escuela. En Boaco, Estelí y Chinandega muchos educadores no solo utilizaban a sus estudiantes como cobradores de sus propios compañeros en el aula de clases, sino que también aplazaban a muchos de ellos para cobrarles su preparación para aprobar los exámenes de reparación, todo lo contrario a las actividades del actual Programa de Reforzamiento Escolar, hijo legítimo de aquel once de enero del 2007.
La primera conmemoración del 11 de Enero e institucionalización del Día Nacional de la Educación en el 2008, se realizó con un acto político-académico en el parqueo frente al edificio J del Ministerio de Educación, en el que participaron representantes del MINED, la Juventud Sandinista, la Federación de Estudiantes de Secundaria y la CGTEN-ANDEN. En ese acto se develizó el mural por el Derecho a la Educación, uno de los siete murales construidos por la Brigada David Alfaro Siqueiros de la Juventud Sandinista de Estelí, en los edificios de esa entidad estatal entre 2007 y 2009. En ese mural, sobresalen los textos del artículo constitucional sobre la gratuidad de la educación y el pensamiento de Katerina Tomasewski, que pregona que “el derecho a la educación es la llave que abre la puerta a todos los demás derechos”.
A partir del año 2009, los onces de Enero de cada año son un día de fiesta del Ministerio de Educación, particularmente de sus delegaciones municipales, la FES y la CGT-ANDEN en todos los Núcleos Educativos, Municipios y Departamentos del país, con la realización de maratones con antorchas libertarias, actos masivos de la población en las plazas municipales y bailongos juveniles.
Hoy el Día Nacional de la Educación, junto a la Cruzada Nacional de Alfabetización, está sembrado en el corazón y la mente de la población empobrecida de nuestro país.
* Sociólogo, profesor UNAN-Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
El origen de este hecho extraordinario en la historia contemporánea de la educación nicaragüense, fue el triunfo del Frente Sandinista de Liberación Nacional con el Comandante Daniel Ortega a la cabeza el 06 de noviembre del año 2006, que en su oferta al electorado nicaragüense de ese año, había prometido desprivatizar los servicios escolares y hospitalarios, que durante los diez y seis años de la pesadilla neoliberal habían sido convertidos en vulgar mercancía.
El once de enero de 2007 no fue una fecha casual en el calendario cívico nicaragüense. A la vez que fue el día siguiente de la toma de posesión del nuevo gobierno, se debió también a que el lunes catorce de enero de ese año, tres días después, se iniciaba el período de las matrículas escolares en todo el país, proceso para el cual, si con varios días de anticipación no se anunciaba la buena nueva de la gratuidad absoluta de la educación, seguramente se seguiría cobrando en las escuelas por el derecho de matrícula de cada niño, niña y joven en las escuelas públicas del país; tal cual se había cobrado, como una rutina perversa, en los 16 años anteriores, lo que habría significado enviar un mensaje equivocado a la población empobrecida que había votado por el FSLN.
Al once de enero del 2007, el modelo privatizador había logrado alcanzar su techo máximo. En Sébaco por ejemplo, había directores de centros educativos que cerraban con llave los grifos de los tomaderos de agua de los niños, para obligarlos a comprar agua en bolsas en las pulperías de cada escuela. En Boaco, Estelí y Chinandega muchos educadores no solo utilizaban a sus estudiantes como cobradores de sus propios compañeros en el aula de clases, sino que también aplazaban a muchos de ellos para cobrarles su preparación para aprobar los exámenes de reparación, todo lo contrario a las actividades del actual Programa de Reforzamiento Escolar, hijo legítimo de aquel once de enero del 2007.
La primera conmemoración del 11 de Enero e institucionalización del Día Nacional de la Educación en el 2008, se realizó con un acto político-académico en el parqueo frente al edificio J del Ministerio de Educación, en el que participaron representantes del MINED, la Juventud Sandinista, la Federación de Estudiantes de Secundaria y la CGTEN-ANDEN. En ese acto se develizó el mural por el Derecho a la Educación, uno de los siete murales construidos por la Brigada David Alfaro Siqueiros de la Juventud Sandinista de Estelí, en los edificios de esa entidad estatal entre 2007 y 2009. En ese mural, sobresalen los textos del artículo constitucional sobre la gratuidad de la educación y el pensamiento de Katerina Tomasewski, que pregona que “el derecho a la educación es la llave que abre la puerta a todos los demás derechos”.
A partir del año 2009, los onces de Enero de cada año son un día de fiesta del Ministerio de Educación, particularmente de sus delegaciones municipales, la FES y la CGT-ANDEN en todos los Núcleos Educativos, Municipios y Departamentos del país, con la realización de maratones con antorchas libertarias, actos masivos de la población en las plazas municipales y bailongos juveniles.
Hoy el Día Nacional de la Educación, junto a la Cruzada Nacional de Alfabetización, está sembrado en el corazón y la mente de la población empobrecida de nuestro país.
* Sociólogo, profesor UNAN-Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
lunes, 6 de enero de 2014
El pensamiento pedagógico del Movimiento “Pingüino”
Por lo general, los movimientos magisteriales y estudiantiles en
América Latina y el Caribe, cuando se organizan y realizan jornadas
reivindicativas de sus derechos lastimados, redactan comunicados,
ofrecen ruedas de prensa y realizan asambleas y manifestaciones
callejeras con enfrentamientos con la policía incluidos. Rara vez estos
procesos incluyen la elaboración de una propuesta programática que
deberá ser puesta en práctica una vez alcanzados los propósitos de la
etapa de las movilizaciones.
El movimiento estudiantil y magisterial chileno de los últimos años es un ejemplo de lo contrario a lo común en esta esfera. En paralelo y conjuntamente a las manifestaciones de trescientas mil personas en las calles de Santiago, Valparaíso o Concepción, éste se agremió en El Congreso Social por un Proyecto Educativo, como una instancia para construir una visión de los sectores populares y educativos sobre la educación.
Durante el 2011 los diferentes grupos organizados realizaron jornadas para elaborar su Proyecto Educativo, que concluyeron con una gran plenaria en la que participaron estudiantes secundarios y universitarios, organizaciones de pobladores, asociaciones de profesionales, ecologistas, sindicatos, educadores, periodistas y comunicadores populares. Durante 2012 y 2013 el Congreso fue organizándose y expandiéndose, generando una plataforma común para luchar por la recuperación de los derechos convertidos en mercancía y crear una política autónoma desde los movimientos sociales.
Hoy conocemos los resultados de ese proceso de los sectores sociales chilenos en contra de la usura y el afán desmedido de lucro de la oligarquía pinochetista: Michele Bachelet es Presidenta de la República, la Nueva Mayoría es mayoría en el Congreso y los Pingüinos tienen cuatro diputados electos. El Pensamiento Pedagógico Pingüino se expresa en la denuncia de la actual educación y la propuesta de la educación pensada en el futuro, Entre la educación convertida en mercancía y la educación recuperada como un derecho.
Del legado capitalista neoliberal, el Congreso Social por un Proyecto Educativo dice: “la educación tiene como función principal la reproducción de las desigualdades sociales, que va de la mano con el adiestramiento de la población en los valores dominantes, generando sujetos pasivos y acríticos. El sistema educativo tiene como finalidad generar una segregación que es funcional al orden social vigente, en tal sentido, está orientado a generar mayores calificaciones de la fuerza de trabajo, y con ello mejores ingresos, generando relaciones y lógicas de competencia e individualismo, estimuladas por criterios impuestos por el mercado”.
En el polo contrario, los Pingüinos proponen una “educación que debería ser un proceso de desarrollo y aprendizaje continuo, en el cual las comunidades y las personas van generando herramientas de crítica, transformación y liberación personal y colectiva, constituyéndose en una herramienta de crecimiento en los diferentes ámbitos del quehacer humano. Una educación que permita la construcción de nuevas relaciones entre los seres humanos, y de éstos con el medio ambiente, fundadas, unas y otras, en un orden económico y social completamente distinto al actual”.
Para alcanzar esto se proponen nuevas maneras de gestión que se construyan descentralizadamente con la participación directa de las comunidades educativas. La escuela como un espacio de la comunidad para el aprendizaje social y no un medio descontextualizado donde se imponen saberes arbitrarios e irrelevantes.
Una educación pensada así es contraria a toda idea de la educación como mercancía que se vende y se compra en el mercado, igual implica la re –significación del rol social de los docentes, de cara a que estos cambien su rol de simples transmisores de conocimientos, para convertirse en intelectuales críticos que promuevan la transformación social.
* Sociólogo. Profesor UNAN–Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
El movimiento estudiantil y magisterial chileno de los últimos años es un ejemplo de lo contrario a lo común en esta esfera. En paralelo y conjuntamente a las manifestaciones de trescientas mil personas en las calles de Santiago, Valparaíso o Concepción, éste se agremió en El Congreso Social por un Proyecto Educativo, como una instancia para construir una visión de los sectores populares y educativos sobre la educación.
Durante el 2011 los diferentes grupos organizados realizaron jornadas para elaborar su Proyecto Educativo, que concluyeron con una gran plenaria en la que participaron estudiantes secundarios y universitarios, organizaciones de pobladores, asociaciones de profesionales, ecologistas, sindicatos, educadores, periodistas y comunicadores populares. Durante 2012 y 2013 el Congreso fue organizándose y expandiéndose, generando una plataforma común para luchar por la recuperación de los derechos convertidos en mercancía y crear una política autónoma desde los movimientos sociales.
Hoy conocemos los resultados de ese proceso de los sectores sociales chilenos en contra de la usura y el afán desmedido de lucro de la oligarquía pinochetista: Michele Bachelet es Presidenta de la República, la Nueva Mayoría es mayoría en el Congreso y los Pingüinos tienen cuatro diputados electos. El Pensamiento Pedagógico Pingüino se expresa en la denuncia de la actual educación y la propuesta de la educación pensada en el futuro, Entre la educación convertida en mercancía y la educación recuperada como un derecho.
Del legado capitalista neoliberal, el Congreso Social por un Proyecto Educativo dice: “la educación tiene como función principal la reproducción de las desigualdades sociales, que va de la mano con el adiestramiento de la población en los valores dominantes, generando sujetos pasivos y acríticos. El sistema educativo tiene como finalidad generar una segregación que es funcional al orden social vigente, en tal sentido, está orientado a generar mayores calificaciones de la fuerza de trabajo, y con ello mejores ingresos, generando relaciones y lógicas de competencia e individualismo, estimuladas por criterios impuestos por el mercado”.
En el polo contrario, los Pingüinos proponen una “educación que debería ser un proceso de desarrollo y aprendizaje continuo, en el cual las comunidades y las personas van generando herramientas de crítica, transformación y liberación personal y colectiva, constituyéndose en una herramienta de crecimiento en los diferentes ámbitos del quehacer humano. Una educación que permita la construcción de nuevas relaciones entre los seres humanos, y de éstos con el medio ambiente, fundadas, unas y otras, en un orden económico y social completamente distinto al actual”.
Para alcanzar esto se proponen nuevas maneras de gestión que se construyan descentralizadamente con la participación directa de las comunidades educativas. La escuela como un espacio de la comunidad para el aprendizaje social y no un medio descontextualizado donde se imponen saberes arbitrarios e irrelevantes.
Una educación pensada así es contraria a toda idea de la educación como mercancía que se vende y se compra en el mercado, igual implica la re –significación del rol social de los docentes, de cara a que estos cambien su rol de simples transmisores de conocimientos, para convertirse en intelectuales críticos que promuevan la transformación social.
* Sociólogo. Profesor UNAN–Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
jueves, 19 de diciembre de 2013
La primera vez
A Alejandro Genet y Alina Giusto, que saben de qué hablo.
A fines de los años noventa del siglo pasado, siendo profesor de Metodología de la Investigación y Tutor de Trabajos de Grado en la Carrera de Ciencias Sociales en la UNAN–Managua, descubrí una disfunción referida a la relación entre las expectativas de los estudiantes y sus padres y la manera cómo las universidades públicas y privadas respondían a las mismas.
El problema era el siguiente: los estudiantes, para ganar el grado de licenciado (a), durante diez semestres (cinco años) aprobaban las asignaturas de los planes de estudio correspondientes a cada carrera; una vez cumplido este requisito, el siguiente paso era escribir una monografía, la que presentada ante un tribunal conducía a la graduación. Este proceso podía durar entre dos o tres años o más, o nunca concluirse, o nunca ni siquiera iniciarse. Así, el fondo de tiempo para graduarse de un estudiante universitario podría haber sido de entre siete u ocho años, cuando el mismo debía durar cinco años.
Para las universidades públicas las consecuencias de esta problemática significaban un factor de ineficiencia en el uso de los recursos del Estado para la educación superior, tomando en cuenta que la eficiencia de las mismas se mide no tanto por la matrícula, sino por las tasas de graduación respecto a esta en relación con una cohorte histórica determinada.
A menos estudiantes graduados en una carrera cuya duración es de cinco años, más altos los costos por graduado universitario de cada universidad o de toda la educación superior pública. El caso de la educación superior privada era y aún es peor, debido a los altos costos de las diferentes modalidades para que un estudiante universitario pueda graduarse. Paradójicamente: cobran por no graduar y después cobran por graduar a sus estudiantes.
Frente a esta situación, tanto en los espacios de participación académica de la Universidad como en EL NUEVO DIARIO de esos años, con numeritos en mano, expresamos nuestra preocupación, postulando que la causa de esta problemática y su solución, residía en la manera cómo estaba organizado el currículo de las carreras de la universidad y el rol que la investigación científica jugaba en el interior del mismo.
En esos años, los Consejos Universitarios, conscientes de esta situación aprobaron un menú de medidas, las que en un bolsón conocido como Modalidades de Graduación, se enlistaron a un conjunto de acciones conducentes a que los estudiantes se graduaran de manera expedita, y en las cuales la investigación monográfica aparecía marginalmente como una de las tantas opciones propuestas. Quince años después las cosas han cambiado mucho en la Unan–Managua.
En este año 2013, esta Universidad está finalizando el proceso de transformación curricular de sus setenta carreras iniciado en el año 2011, cuyo modelo académico de base incluye a la investigación como eje transversal del currículum universitario, desde el primero hasta el último semestre de los diez que duran la mayoría de las carreras.
Producto de este proceso de modernización, el pasado martes 17 de diciembre, acabo de comprobar la certeza de mis preocupaciones de aquellos días, cuando una promoción de veinte y tres estudiantes, presentaron públicamente los resultados de sus investigaciones monográficas, de cara a lograr sus grados de Licenciados en Ciencias de la Educación con mención en Ciencias Sociales.
Ellos y ellas, todos maestros de aula, iniciaron sus estudios universitarios en marzo del 2009 y los están finalizando en este diciembre del 2013. Cinco años académicos completos. Ni un día más, ni un día menos. Es la primera vez que como profesor de Metodología de la Investigación socioeducativa por más de quince años en la Unan- Managua, soy partícipe de un hecho académico de esta naturaleza.
Es la nueva manera de ser de esta Universidad, seguramente, en virtud de la misma, otros profesores de otras carreras de esta Casa de Estudios, han asesorado, o asesoran trabajos de tesis en otras disciplinas, para la graduación en cinco años académicos de una generación completa de sus estudiantes universitarios.
Es probable, no lo sé, pero para mí, ha sido la primera vez.
* Sociólogo. Profesor UNAN–Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
A fines de los años noventa del siglo pasado, siendo profesor de Metodología de la Investigación y Tutor de Trabajos de Grado en la Carrera de Ciencias Sociales en la UNAN–Managua, descubrí una disfunción referida a la relación entre las expectativas de los estudiantes y sus padres y la manera cómo las universidades públicas y privadas respondían a las mismas.
El problema era el siguiente: los estudiantes, para ganar el grado de licenciado (a), durante diez semestres (cinco años) aprobaban las asignaturas de los planes de estudio correspondientes a cada carrera; una vez cumplido este requisito, el siguiente paso era escribir una monografía, la que presentada ante un tribunal conducía a la graduación. Este proceso podía durar entre dos o tres años o más, o nunca concluirse, o nunca ni siquiera iniciarse. Así, el fondo de tiempo para graduarse de un estudiante universitario podría haber sido de entre siete u ocho años, cuando el mismo debía durar cinco años.
Para las universidades públicas las consecuencias de esta problemática significaban un factor de ineficiencia en el uso de los recursos del Estado para la educación superior, tomando en cuenta que la eficiencia de las mismas se mide no tanto por la matrícula, sino por las tasas de graduación respecto a esta en relación con una cohorte histórica determinada.
A menos estudiantes graduados en una carrera cuya duración es de cinco años, más altos los costos por graduado universitario de cada universidad o de toda la educación superior pública. El caso de la educación superior privada era y aún es peor, debido a los altos costos de las diferentes modalidades para que un estudiante universitario pueda graduarse. Paradójicamente: cobran por no graduar y después cobran por graduar a sus estudiantes.
Frente a esta situación, tanto en los espacios de participación académica de la Universidad como en EL NUEVO DIARIO de esos años, con numeritos en mano, expresamos nuestra preocupación, postulando que la causa de esta problemática y su solución, residía en la manera cómo estaba organizado el currículo de las carreras de la universidad y el rol que la investigación científica jugaba en el interior del mismo.
En esos años, los Consejos Universitarios, conscientes de esta situación aprobaron un menú de medidas, las que en un bolsón conocido como Modalidades de Graduación, se enlistaron a un conjunto de acciones conducentes a que los estudiantes se graduaran de manera expedita, y en las cuales la investigación monográfica aparecía marginalmente como una de las tantas opciones propuestas. Quince años después las cosas han cambiado mucho en la Unan–Managua.
En este año 2013, esta Universidad está finalizando el proceso de transformación curricular de sus setenta carreras iniciado en el año 2011, cuyo modelo académico de base incluye a la investigación como eje transversal del currículum universitario, desde el primero hasta el último semestre de los diez que duran la mayoría de las carreras.
Producto de este proceso de modernización, el pasado martes 17 de diciembre, acabo de comprobar la certeza de mis preocupaciones de aquellos días, cuando una promoción de veinte y tres estudiantes, presentaron públicamente los resultados de sus investigaciones monográficas, de cara a lograr sus grados de Licenciados en Ciencias de la Educación con mención en Ciencias Sociales.
Ellos y ellas, todos maestros de aula, iniciaron sus estudios universitarios en marzo del 2009 y los están finalizando en este diciembre del 2013. Cinco años académicos completos. Ni un día más, ni un día menos. Es la primera vez que como profesor de Metodología de la Investigación socioeducativa por más de quince años en la Unan- Managua, soy partícipe de un hecho académico de esta naturaleza.
Es la nueva manera de ser de esta Universidad, seguramente, en virtud de la misma, otros profesores de otras carreras de esta Casa de Estudios, han asesorado, o asesoran trabajos de tesis en otras disciplinas, para la graduación en cinco años académicos de una generación completa de sus estudiantes universitarios.
Es probable, no lo sé, pero para mí, ha sido la primera vez.
* Sociólogo. Profesor UNAN–Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
jueves, 5 de diciembre de 2013
Los Pingüinos se toman la Moneda
En el año 2005 escribí varios artículos que fueron publicados en El
Nuevo Diario, sobre la insurgencia en la República de Chile del
Movimiento de los Estudiantes Secundarios conocido como los Pingüinos,
creado para luchar contra la mercantilización de la educación y a favor
de una educación pública, gratuita y de calidad, en el país cuyos
gobernantes habían llevado a niveles extremos los procesos de
privatización y segmentación de la educación como bien público.
Contrario al modelo educativo de la Unidad Popular de Salvador Allende, la Dictadura Militar Pinochetista formuló y construyó una apuesta alternativa, que en palabras del propio Presidente Piñera podría resumirse así: “en este mundo no hay nada gratis, mucho menos la educación”.
Durante el primer gobierno de Michele Bachelet (2006-2010), el reclamo de los Pingüinos continuó intacto, todo porque el modelo privatizador construido y protegido por la Constitución de Pinochet, impidieron a la Presidenta enfrentar eficazmente al modelo privatizador y abrir las puertas a una educación gratuita y de calidad para los sectores empobrecidos de la sociedad chilena.
Las elecciones del próximo 15 de diciembre, en las que sin ningún género de dudas Michele de nuevo será electa para gobernar Chile, abre por primera vez en cuarenta años, la posibilidad para desmontar desde sus bases, como sucedió en Nicaragua en enero del año 2007, el modelo de educación usurero y privatizador, no solo porque con la cantidad de diputados ganados en las elecciones del 17 de noviembre pasado podrá aprobar sus propuestas de reformas a los modelos educativos e impositivos, sino que también, porque entre los nuevos legisladores, tendrá como acompañantes a lo más aguerrido del Movimiento Pingüino encabezado por la emblemática Camila Vallejos.
En efecto, Camila junto a Karol Cariola, Giorgio Jackson y Gabriel Boric dirigentes nacionales de las gigantescas marchas estudiantiles en todo Chile contra Sebastián Piñera, estarán como diputados en el nuevo Congreso, encabezando las luchas por la Reforma de la educación, que permita enviar al cesto de la basura a uno de los legados más perniciosos de la Dictadura.
Las multitudinarias concentraciones en todas las grandes ciudades chilenas durante 2011, todo 2012 y gran parte de este año, no solo denunciaban al sistema económico y social capitalista neoliberal forjado por la Dictadura, sino que también a sus actores políticos, incluyendo no solo a Piñera y sus representantes, sino que también a diputados y ministros miembros de la misma Concertación, muchos de los cuales eran dueños o socios de Colegios y universidades privadas surgidas a la sombra de la Constitución pinochetista.
Las movilizaciones de los estudiantes secundarios (los Pingüinos) y universitarios, a mediados de este año provocaron la intempestiva caída de la popularidad del presidente Piñera al 25 por ciento, cuando dos años antes, por la actuación de su gobierno durante el caso de los mineros, había logrado ascender la misma hasta el 85 por ciento.
En julio del año 2012, en un Foro internacional sobre Neoliberalismo y Educación realizado en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, compartiendo Mesa con uno de los líderes del Movimiento Pingüino, afirmamos que el requisito fundamental para recuperar la Educación Pública en América Latina de manos del mercado, era avanzar de las manifestaciones callejeras a las Casas de Gobierno tal como había ocurrido en Nicaragua en noviembre del 2006.
Como se recordará, los estudiantes universitarios nicaragüenses de la UNEN así lo comprendieron, y desde el año 2007 no se enfrentan a la policía en las calles de Managua, porque con el gobierno sandinista tienen garantizado su seis por ciento. Ahora el turno es de Chile y sus Pingüinos, no solo para luchar desde sus curules en el Congreso, sino que también para continuar movilizados en las calles chilenas, exigiendo al nuevo gobierno, su gobierno, cumplir con sus reclamos en el terreno educativo y de los derechos sociales conculcados por la derecha pinochetista.
Mañana el turno puede ser para los maestros de México y los estudiantes de Colombia y España. Estaremos pendientes.
* Sociólogo, profesor UNAN-Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
Contrario al modelo educativo de la Unidad Popular de Salvador Allende, la Dictadura Militar Pinochetista formuló y construyó una apuesta alternativa, que en palabras del propio Presidente Piñera podría resumirse así: “en este mundo no hay nada gratis, mucho menos la educación”.
Durante el primer gobierno de Michele Bachelet (2006-2010), el reclamo de los Pingüinos continuó intacto, todo porque el modelo privatizador construido y protegido por la Constitución de Pinochet, impidieron a la Presidenta enfrentar eficazmente al modelo privatizador y abrir las puertas a una educación gratuita y de calidad para los sectores empobrecidos de la sociedad chilena.
Las elecciones del próximo 15 de diciembre, en las que sin ningún género de dudas Michele de nuevo será electa para gobernar Chile, abre por primera vez en cuarenta años, la posibilidad para desmontar desde sus bases, como sucedió en Nicaragua en enero del año 2007, el modelo de educación usurero y privatizador, no solo porque con la cantidad de diputados ganados en las elecciones del 17 de noviembre pasado podrá aprobar sus propuestas de reformas a los modelos educativos e impositivos, sino que también, porque entre los nuevos legisladores, tendrá como acompañantes a lo más aguerrido del Movimiento Pingüino encabezado por la emblemática Camila Vallejos.
En efecto, Camila junto a Karol Cariola, Giorgio Jackson y Gabriel Boric dirigentes nacionales de las gigantescas marchas estudiantiles en todo Chile contra Sebastián Piñera, estarán como diputados en el nuevo Congreso, encabezando las luchas por la Reforma de la educación, que permita enviar al cesto de la basura a uno de los legados más perniciosos de la Dictadura.
Las multitudinarias concentraciones en todas las grandes ciudades chilenas durante 2011, todo 2012 y gran parte de este año, no solo denunciaban al sistema económico y social capitalista neoliberal forjado por la Dictadura, sino que también a sus actores políticos, incluyendo no solo a Piñera y sus representantes, sino que también a diputados y ministros miembros de la misma Concertación, muchos de los cuales eran dueños o socios de Colegios y universidades privadas surgidas a la sombra de la Constitución pinochetista.
Las movilizaciones de los estudiantes secundarios (los Pingüinos) y universitarios, a mediados de este año provocaron la intempestiva caída de la popularidad del presidente Piñera al 25 por ciento, cuando dos años antes, por la actuación de su gobierno durante el caso de los mineros, había logrado ascender la misma hasta el 85 por ciento.
En julio del año 2012, en un Foro internacional sobre Neoliberalismo y Educación realizado en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, compartiendo Mesa con uno de los líderes del Movimiento Pingüino, afirmamos que el requisito fundamental para recuperar la Educación Pública en América Latina de manos del mercado, era avanzar de las manifestaciones callejeras a las Casas de Gobierno tal como había ocurrido en Nicaragua en noviembre del 2006.
Como se recordará, los estudiantes universitarios nicaragüenses de la UNEN así lo comprendieron, y desde el año 2007 no se enfrentan a la policía en las calles de Managua, porque con el gobierno sandinista tienen garantizado su seis por ciento. Ahora el turno es de Chile y sus Pingüinos, no solo para luchar desde sus curules en el Congreso, sino que también para continuar movilizados en las calles chilenas, exigiendo al nuevo gobierno, su gobierno, cumplir con sus reclamos en el terreno educativo y de los derechos sociales conculcados por la derecha pinochetista.
Mañana el turno puede ser para los maestros de México y los estudiantes de Colombia y España. Estaremos pendientes.
* Sociólogo, profesor UNAN-Managua.
migueldecastilla68@hotmail.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)