jueves, 22 de enero de 2015

Que nadie se quede sin estudiar

La señora Katerina Tomasewsky, ex-Relatora General de Naciones Unidas para el Derecho a la Educación, afirmaba que, “el Derecho a la Educación es la llave que abre la puerta a todos los demás derechos”, si esto es así, la matrícula escolar es la puerta de entrada al ejercicio y puesta en práctica de ese derecho, en especial de las poblaciones empobrecidas de todos los países, que tienen en la educación, su oportunidad, muchas veces única, para salir del túnel de la pobreza.
Por ese motivo, el gobierno de Nicaragua que funda su política pública en el fomento y restitución de los derechos humanos negados históricamente, en especial de los derechos de la niñez, desde enero del año 2007, ha hecho de la Matrícula Escolar, motivo de movilización nacional de todas sus fuerzas y militancia y de estímulo a la participación de la ciudadanía en todos los barrios, comarcas y caseríos del país, de cara a que ningún niño, niña y joven se quede sin estudiar.
La matrícula, no como un problema sectorial propio del Ministerio de Educación, sino como un problema del país que toca al gobierno atender como primera prioridad gubernamental todos los eneros. La matrícula escolar como una jornada de salud pública, y la ignorancia y la baja escolaridad como enfermedades sociales que hay que erradicar de raíz de nuestra sociedad. Como una peste, como el dengue, al que hay que movilizar a toda la población para combatir charcas y zancudos. La matrícula escolar como un problema político al que hay que atender políticamente, visitando casa por casa, buscando niños y niñas en edad escolar, como cuando los sandinistas se movilizan buscando electores para ganar elecciones.
La matrícula escolar de todos los eneros-febreros es el primer paso de un proceso que durará todo el año escolar. En este recorrido, según sea la situación económica y social de los padres del estudiante, así serán los escollos que tendrá que salvar éste para permanecer en la escuela. En apoyo a los hijos e hijas de las familias en situación de pobreza, para que una vez matriculados no abandonen las aulas, el gobierno no solamente les entrega educación gratuita sino también mochilas escolares, zapatos, bicicletas, libros de texto y alimentación escolar a más de un millón de niños, niñas y adolescentes.
Contrario a estos esfuerzos, como una maldición, la matrícula y la retención escolar, igual que las campañas para vivir bien y elevar los niveles de salud preventiva de la población, tienen frente a sí un obstáculo externo a la vida escolar, tal es la situación de pobreza en que reproduce su existencia un sector de la población, producto de las inequidades propias del subdesarrollo capitalista en que se debate el país. Pobreza que no es solamente no tener asegurados los tres tiempos de comida diarios y un lugar donde recostar la cabeza, sino que incluye, a su vez, a su hija más preciada, la pobreza cultural y los bajos niveles de autoestima y sentido de esperanza, motivación y actitud proactiva de las familias frente a cada amanecer.
Así, en la batalla entre más y mejor educación, se ofrece educación gratuita para vencer la pobreza, pero ésta no solo se resiste a morir, sino que presenta múltiples excusas, explicaciones y pretextos para no atender los llamados a la matrícula y, muchas veces, permite a las familias matricular a sus hijos e hijas, pero una vez en la escuela, a pesar de todos los apoyos del gobierno y los ruegos de sus maestros, después los sacan de la misma durante el año escolar.
Frente a esta situación, el Ministerio de Educación cuenta con un conjunto de fortalezas que organiza y las pone en práctica. La organización escolar territorial en los Núcleos Educativos, deberá de ser fundamental para la realización de los censos de la población en edad escolar y el seguimiento, día a día, de la matrícula. La investigación socio-educativa será de mucha importancia para determinar las causas de la baja matrícula, el ausentismo y el abandono escolar en cada espacio (comarcas, barrios y núcleos educativos).
La especialización de los procesos de contextualización curricular en los TEPCEs, y la disciplina de los maestros respecto a su asistencia diaria a clases, deberá cerrarle las puertas a las causas meramente escolares, debido a las cuales los muchachos y muchachas no quieren venir a la escuela o se van temprano de la misma.
Muchas ONG, iglesias y corporaciones reclaman un lugar en la tarea educativa nacional, bien, estamos en enero, esta es la oportunidad de participar. Que nadie se quede sin estudiar. Esa debe ser la meta y la consigna para todos y todas


martes, 13 de enero de 2015

11 de enero, Día Nacional de la Educación

Hace unos tres meses, en mi periplo distribuyendo bicicletas y becas de excelencia académica a los estudiantes de la secundaria en el campo, y a los mejores estudiantes de primaria y secundaria del país, al finalizar los actos públicos, siempre estos se clausuraban con el Himno a la Alfabetización, obra de Carlos Mejía Godoy, consagrado este como el Himno a la Educación. Comentando este tema, en una ocasión un delegado departamental del Mined me hacía notar que ahora la educación nicaragüense tenía su himno y su día.
En efecto a partir del 2008, todos los once de enero son el Día Nacional de la Educación en Nicaragua. La fecha conmemora el día en que la población empobrecida del país logró zafarse de una de las cadenas que le ataban al poste neoliberal, como fue el modelo conocido como de Autonomía Escolar, vigente entre el año 1993 y el 2006.
El origen de este hecho extraordinario en la historia contemporánea de la educación nicaragüense, fue el triunfo del gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional con el comandante Daniel Ortega a la cabeza el 6 de noviembre de 2006, que en su oferta al electorado nicaragüense de ese año, prometió desprivatizar los servicios escolares y hospitalarios, que durante los dieseis años de la pesadilla neoliberal habían sido convertidos en vulgar mercancía.
El 11 de enero de 2007, no fue una fecha casual en el calendario cívico nicaragüense. A la vez que fue el día siguiente de la toma de posesión del nuevo gobierno, el lunes catorce de enero de ese año, tres días después, se iniciaba el período de las matrículas escolares en todo el país, proceso para el cual, si con varios días de anticipación no se anunciaba la buena nueva de la gratuidad de la educación, seguramente se seguiría cobrando en las escuelas por el derecho de matrícula en las escuelas públicas del país, tal cual se había cobrado, como una rutina perversa, en los 16 años anteriores, lo que habría significado enviar un mensaje equivocado a la población empobrecida que había votado por el FSLN.
Algunos críticos y críticas a las medidas tomadas el 11 de enero de 2007, han expresado que estuvo bien haber dejado sin efecto las disposiciones sobre los cobros en las escuelas públicas, pero que estuvo mal haber eliminado los llamados Consejos Directivos Escolares. Estas personas, por puro afán de desprestigiar al gobierno sandinista o por ignorancia, más por lo primero que por lo segundo, no toman en cuenta que la privatización de la educación en Nicaragua era un proceso integral, no se explicaba sin la existencia de los famosos Consejos Escolares. Eran su mecanismo de sustentación. No había necesidad de eliminarlos, ya que esa acción solo podía realizarla la Asamblea Nacional. Al sacar el dinero de la escuela, que era el cemento que unía a los directores de los centros educativos y a las directivas de los padres de familia, los consejos perdieron su razón de ser, y como por acto de magia, desaparecieron.
La primera conmemoración del 11 de enero e institucionalización del Día Nacional de la Educación en 2008, se realizó con un acto político-académico en el parqueo frente al edificio “J” del Ministerio de Educación, en el que participaron representantes del Mined, la Juventud Sandinista, la Federación de Estudiantes de Secundaria y la CGT-Anden. En ese acto, se develizó el mural por el derecho a la educación, uno de los siete murales construidos por la brigada David Alfaro Siqueiros de la Juventud Sandinista de Estelí, en los edificios de esa entidad estatal entre 2007 y 2009. En ese mural, sobresalen los textos del artículo constitucional sobre la gratuidad de la educación y el pensamiento de Katerina Tomasewski, que pregona: "el derecho a la educación, es la llave que abre la puerta a todos los demás derechos".
A partir del año 2008, cada 11 de enero es un día de fiesta del Ministerio de Educación, particularmente de sus delegaciones municipales, la FES y la CGT-Anden en todos los núcleos educativos, municipios y departamentos del país, con la realización de maratones con antorchas libertarias, actos masivos de la población en las plazas municipales y fiestas juveniles.
El Día Nacional de la Educación, junto a la Cruzada Nacional de Alfabetización, está sembrado en el corazón y la mente de la población empobrecida de nuestro país.

martes, 6 de enero de 2015

La calidad de la educación en la EPT

De los seis Objetivos de la Educación Para Todos (EPT) previstos para las educaciones de todos los países, el último se refiere al tema de la Calidad. Los Objetivos del Uno al Cinco tienen que ver con la exigencia primera de toda educación como derecho humano fundamental, esto es: el Acceso a la Educación, y el Sexto Objetivo, con el atributo contraparte del Acceso, este es, la Calidad de la Educación. La idea es, que no basta, promover y ofrecer las facilidades para el acceso a las escuelas de los estudiantes, y una vez ahí, sentado o sentada, cara a cara con sus maestras y maestros, reciban una educación poco pertinente, aburrida, lenta, repetitiva y falta de creatividad.
El Objetivo número seis de la EPT, cierra el círculo virtuoso de los Objetivos de este Programa global coordinado por Unesco, pidiendo Calidad para la Educación de la Primera Infancia y la Educación Preescolar (Primer Objetivo); Calidad para la Educación Primaria (Segundo Objetivo); Calidad para la Educación Secundaria y la Educación Superior (Tercer Objetivo); Calidad para los Programas de Alfabetización (Cuarto Objetivo) y Calidad de la educación para hombres y mujeres (Quinto Objetivo). La Calidad como Eje Transversal vertical del continum educativo, desde la base en la Educación Inicial y el Preescolar, hasta el último grado de la Educación Media y la Educación Superior y más allá de la Educación Escolarizada, la Calidad de la Educación para Toda la vida.
El Objetivo número Seis de la EPT, reza así: “Mejorar todos los aspectos cualitativos de la educación, garantizando los parámetros más elevados, para conseguir resultados de aprendizaje reconocidos y mensurables, especialmente en lectura, escritura, aritmética y competencias prácticas esenciales”.
El concepto de Calidad de la Educación es relativo y particular respecto a la persona o grupos de personas que preguntan por ella, la reclaman como usuarios de los servicios educativos escolarizados, o la ofrecen según su posición como directivos o docentes en los mismos, no existiendo un concepto que por su generalidad y significado, se acomode a todos los gustos y pedidos en todos los climas y lugares. En este contexto, no es lo mismo calidad de la educación para un empresario o una cámara empresarial, que para los defensores del derecho de la educación; igual no es lo mismo calidad de la educación para un padre de familia de estudiantes en un colegio privado de Managua, que para una madre con hijos estudiando en una escuela rural de Matagalpa. No es lo mismo calidad de la educación en Honduras que en Bolivia, todos y todas tendrán diferentes percepciones, posiciones y opiniones.
Esta falta de acuerdo y consenso, provoca una gran dispersión de puntos de vista y posiciones, respecto a los factores y circunstancias que contribuyen y participan articulada y permanentemente, en el proceso de elaboración de esa construcción social llamada Calidad de la Educación.
Precisamente esta situación de desencuentro y falta de acuerdo respecto a un concepto único sobre calidad de la educación, fue la que, como ministro de Educación (2007-2010) nos indujo a proponer, organizar y realizar en el año 2007 una gran Consulta Nacional, que proporcionara los insumos para identificar los temas comunes propuestos por la población consultada, que permitieran darle legitimidad y certeza al nuevo Currículo de la Educación Básica y Media que habría de elaborarse a partir de esa actividad en el año 2008, y ponerse en práctica desde febrero del 2009.
Además del currículo, el otro factor que reiteradamente se menciona como fundamental para la construcción de la Calidad de la Educación, es la formación inicial y continua del personal docente que dará vida al mismo en las aulas. Por ello es que las actividades de elaboración, evaluación y perfeccionamiento de los currículos nacionales y las actividades de formación y capacitación docente en las Escuelas Normales y Facultades de Educación, deben conformar un único y mismo proceso sin pausa ni ruptura, el que al final se va a concretar en los aprendizajes relevantes de los estudiantes.
Nicaragua cuenta con el único Currículo para la Educación Básica y Media de América Latina producto de un proceso de consulta a educadores, estudiantes, padres y madres, académicos, empresarios, etc., y cuenta con un mecanismo mensual de evaluación y programación curricular; sin embargo, no cuenta con políticas de seguimiento, evaluación y perfeccionamiento del currículo, ni de articulación entre este y la formación y capacitación docente.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Mujeres y hombres en la EPT

El objetivo número cinco de la Educación para Todos (EPT) se refiere a un tema que cruza hoy transversalmente amplias y muy complejas regiones de la cultura contemporánea de todos los países, tal es la igualdad entre hombres y mujeres y su relación con la educación.
Cuando se habla hoy de equidad de género, la expresión se refiere fundamentalmente a las múltiples desventajas de las mujeres frente a los hombres en todo el mundo. En los países de alta renta, las mujeres por lo general se desempeñan en cargos de menor nivel y remuneración. En los países asiáticos y africanos, debido a tradiciones culturales, las mujeres y las niñas reciben trato discriminatorio tanto respecto a su educación como a otros derechos. En América Latina y el Caribe, las mujeres tienen bajos niveles de representación política y usualmente son quienes llevan la peor parte en la violencia escolar y doméstica.
Por ser un problema global y por ser la educación una función fundamental del proceso de reproducción social, el tema de la relación hombre-mujer y educación no es preocupación solamente de la Unesco como organismo responsable del seguimiento y monitoreo de la Educación Para Todos (EPT) a nivel mundial, sino que también de otras agencias de Naciones Unidas, tal es el caso, por ejemplo, de las que patrocinan los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En el objetivo número tres estas proponen: "Eliminar las desigualdades entre los sexos en todos los niveles de la educación, preferiblemente antes del 2015". No obstante, el objetivo número cinco de la EPT es más duro, directo y específico, al demandar: "Suprimir las disparidades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria de aquí (año 2000) al año 2005, y lograr antes del año 2015 la igualdad entre los géneros en relación con la educación, garantizando a las jóvenes un acceso pleno y equitativo a una educación básica de buena calidad, así como un buen rendimiento".
Las relaciones sociales hombre-mujer atraviesan toda la vida en sociedad, y en ella, a toda educación como función social y proceso de socialización en los usos y costumbres de la vida en comunidad. Sea de la educación informal producto de las relaciones en el seno de las familias, donde el niño y la niña comienzan a aprender a identificar y diferenciar su ubicación y roles según sexo y género, sea de la educación formal, sistemática y escolarizada, en donde varones y mujeres inician su vida fuera de la institución familiar, y deberán enfrentar una administración escolar y un currículo, que podría reforzar los estereotipos y roles dominantes y hegemónicos aprendidos en el seno familiar, o por el contrario, podría enfrentarlos de cara a su transformación y superación.
El tema de la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres en la educación escolarizada, obviamente, no se agota con el simple acceso pleno y equitativo de las niñas y jóvenes a la educación básica, sino que avanza y debe avanzar a todos los escenarios, procesos y mecanismos de la administración escolar y el currículo.
Respecto al acceso a la educación primaria y secundaria en América Latina y el Caribe, de acuerdo a Unesco – Santiago, en 2012: “la tasa neta de matrícula en educación primaria alcanzó valores muy cercanos a uno, de igualdad perfecta”… “solo en un país persistían disparidades de género en contra de las mujeres y solo en dos disparidades en contra de los hombres”. Caso contrario, en educación secundaria, la inequidad se inclina en contra de los hombres en 19 de 31 países" de América Latina y el Caribe.
En Nicaragua, la situación de las mujeres respecto a los hombres, con algunas variantes, es parecida a la del promedio de países de América Latina y el Caribe, con paridad casi cercana a uno entre hombres y mujeres en la Educación Preescolar, disparidad en contra de las mujeres en Educación Primaria, y disparidad en contra de los hombres en Educación Secundaria. La información para el 2013, en detalle, es la siguiente: la matrícula inicial en Educación Preescolar, en ese año, fue de 236,591 estudiantes, de ellos 117,053 fueron niñas y 119,538 niños; en Educación Primaria de 877,549 estudiantes, 423,284 fueron mujercitas y 454,265 varones, y en Educación Secundaria de 464,220 estudiantes, 236,131 fueron mujeres y 228,089 hombres.
La igualdad entre hombres y mujeres es una asignatura pendiente en todas las sociedades, respecto a todos los derechos.


jueves, 4 de diciembre de 2014

Leer y escribir, el cuarto objetivo de la EPT

El Foro Mundial de Educación, a realizarse en Corea del Sur en mayo de 2015, deberá solventar la deuda que Unesco y otros organismos culturales del establecimiento global tienen respecto al concepto de Alfabetización. Esto es así, porque el concepto tradicional en el cual se basa el objetivo Número Cuatro de la Educación Para Todos (EPT), con el impetuoso desarrollo de las fuerzas productivas en los campos de la ciencia, la tecnología y la informática, como decimos en buen nicaragüense, “se ha quedado chingo”.
En efecto, el Cuarto Objetivo de la EPT propone, para todos los países del mundo, “aumentar de aquí (año 2000) al año 2015 el número de adultos alfabetizados en un 50 por ciento, en particular tratándose de mujeres, y facilitar a todos los adultos un acceso equitativo a la educación básica y a la educación permanente”. En este orden, si el concepto de alfabetización se asume como sinónimo de la simple lecto-escritura, es probable que muy a inicios del período 2000-2015, la totalidad de los países latinoamericanos y caribeños hubiera alcanzado la meta del cincuenta por ciento de adultos alfabetizados.
Por ese motivo, recientemente, la Unesco (2012), camino a una reconceptualización más amplia del concepto, ha reconocido que a la alfabetización “se le ha de concebir no solo como el aprendizaje del lenguaje a nivel escrito y oral, sino como la adquisición de la capacidad más general de comunicarse y ser parte de la sociedad, tanto en el ámbito de la comunicación social cotidiana como del trabajo”. Por su parte, la OECD (2009) ha formulado su propio concepto de Alfabetización, al afirmar que “es la capacidad de comprender, evaluar, utilizar y comprometerse con textos escritos para participar en la sociedad, alcanzar los propios objetivos y desarrollar el propio potencial y conocimiento”.
Una lectura cuidadosa de los dos conceptos conduce a pensar en al menos dos temas asociados y derivados del proceso de la lecto- escritura, y fundamentalmente de la comprensión lectora.
El primero de estos temas es el de la posalfabetizacion y la educación de adultos. Esta es una de las preocupaciones centrales de los formuladores de políticas de alfabetización en todos los países, en tanto no se trata solamente de pensar en la organización y ejecución de las campañas de alfabetización, sino que también en el paso o pasos siguientes un día después de finalizadas las mismas, a fin de evitar el retorno del analfabeto a su situación anterior. En Nicaragua, los sandinistas como gobierno tienen mucha experiencia en este campo, en tanto les ha tocado planificar y realizar dos grandes Campañas de Alfabetización, una en 1980 y otra entre el 2007 y 2009. Este proceso, durante treinta y cinco años, independiente del tropezón neoliberal del período 1990-2006, ha permitido crear en Nicaragua un verdadero subsistema de Educación Básica de Adultos, paralelo al de la Educación Básica y Media regular de once grados divididos en cuatro ciclos.
El segundo de los temas relacionados con el proceso de aprender a leer y escribir se refiere al de la educación permanente o de la educación a lo largo de la vida, preconizados por Unesco en sus Informes Aprender a Ser (1972) y la Educación encierra un Tesoro (1996). Respecto a este tema y con la vista puesta en el pos 2015, Unesco (Santiago) dice que el concepto de educación permanente “supone una visión enriquecida de la alfabetización y de la educación de adultos. Integra a ambas, pero les asigna un sentido distinto al tradicional, al incorporarlas a los esfuerzos de creación y desarrollo de un sistema de aprendizaje continuo para las personas”.
La concepción ampliada y más contextualizada de la alfabetización como sinónimo de simple lecto-escritura, y su conexión con la educación a lo largo de toda la vida , obliga a pensar igual en la reconceptualización y refundación de los sistemas educativos como sistemas de educación permanente, camino a una educación para la “ciudad educativa”, más allá de la educación formal y las escuelas, lo que significa más que una dificultad, una oportunidad de oro para la reforma a profundidad la educación en nuestros países, debiendo incluir otras alfabetizaciones como la informática y la científica, y a la ubicación en su justo lugar, de la Educación Preescolar y de los cuatro primeros grados de la Educación Básica, como el lugar en que habrán de descansar en el futuro los restos mortales del analfabetismo.


jueves, 27 de noviembre de 2014

La Educación Secundaria en la EPT

La Meta Número Tres de la Educación Para todos (EPT), orienta “velar porque las necesidades de aprendizaje de todos los jóvenes y adultos, se satisfagan mediante un acceso equitativo a un aprendizaje adecuado y a programas de preparación para la vida activa”. En este orden la meta número tres de la EPT, se refiere a la cobertura, eficiencia y calidad de la Educación Secundaria y la Educación Superior en América Latina y el Caribe.

La Educación Secundaria, de acuerdo con el enfoque y tecnología del nuevo Currículo de la Educación Básica y Media en Nicaragua, puesto en marcha en febrero del año 2009, durante los últimos cincuenta años, ha sido objeto de mucho estudio, debate y reflexión en América Latina y el Caribe, siguiendo los pasos o a la par de los procesos de modernización e industrialización de las economías, que demandan fuerza de trabajo juvenil con las calificaciones necesarias para la elevación de la productividad, la competitividad y las ganancias a nivel local y de las transnacionales del capitalismo global.

Algunos de los temas del debate se refieren a las edades de los estudiantes, como sujetos de aprendizajes, entre los 13 y 17 años de edad, espacio etario en el que explosionan no solo intereses de todo tipo sociales, culturales, biológicos, etc., sino que también a las múltiples tensiones e influencias a que se ven expuestos los adolescentes y jóvenes en esta etapa de sus vidas de tránsito a la vida adulta.

Esta complejidad afecta directamente a la matrícula escolar, ya que en estas edades las familias empobrecidas, por necesidad de sobrevivencia o por cuestiones referidas a determinantes culturales, van a propiciar, fomentar y promover el trabajo adolescente empujando así a sus hijos e hijas a no matricularse o abandonar la escuela. Pero la complejidad de los factores involucrados en el tramo de la llamada Educación Secundaria, no solo afecta a la matrícula sino que también a la calidad de la educación, la que se expresa en el currículo sea para la Media General sea para la Media Técnica Profesional, como para la formación de los mismos profesores para la Educación Media en nuestras universidades públicas.

En Nicaragua, igual que la mayoría de los países de la región, “la educación secundaria se fue acercando paulatinamente a una función formativa de carácter más general como complemento de la educación primaria, proceso que afectó especialmente a la educación secundaria baja (o tercer ciclo de la Educación General Básica y Media), crecientemente asimilada a la educación básica y generalmente definida como parte de la educación obligatoria”. (UNESCO).

Los avances en la matrícula en la Educación Primaria, han influido para aceitar la fluidez en el tránsito entre este nivel educativo y la Educación Secundaria (el tránsito entre el segundo y el tercer nivel de la Educación General Básica) e incrementar la matrícula en este último nivel escolar. En el año 2012, el promedio de la matrícula neta en Educación Secundaria en América Latina y el Caribe fue del 75 por ciento superior al 66 por ciento alcanzado en el año 2000. No obstante, detrás de ese dato se esconde una gran heterogeneidad, habiendo países con matrículas netas de alrededor del 60 por ciento, y otros países, con mayor nivel de desarrollo económico y social, con el 80 por ciento de matrícula neta.

Nicaragua comparte el promedio latinoamericano de matrícula neta en este terreno. En el año 2012, esta fue del 74.8 por ciento y en el año 2013 fue del 76.1 por ciento. No obstante, este dato oculta un fuerte proceso de desgranamiento en el tránsito entre el primer y segundo ciclo de la Educación Secundaria o tercer y cuarto ciclo de la Educación General Básica y Media, la matrícula neta fue así en el 2013: en el primer ciclo el 89.4 por ciento y en el segundo ciclo el 48.5 por ciento.

La problemática del abandono escolar en el sistema escolar nicaragüense, nos recuerda la necesidad de la investigación científica en educación, de cara a determinar las causas en que se incuba esta patología que afectan y obstaculizan los logros de la política educativa. La investigación pedagógica y socioeducativa, otro nicho de oportunidades para todos en la Educación para Todos en Nicaragua.

viernes, 21 de noviembre de 2014

La Primaria en el programa Educación Para Todos

La meta No. 2 de la Educación Para Todos (EPT), propone a los Estados “velar que antes del año 2015, todos los niños y niñas, tengan acceso a una enseñanza primaria gratuita y obligatoria de buena calidad y que la terminen”.
Hablando de derechos humanos y de su relación con la educación, la Educación Primaria es la primera de las educaciones, que va a aparecer en los textos de los grandes acuerdos internacionales, en especial en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Después en la mayoría de las Constituciones Políticas, la Educación Primaria aparecerá como derecho de los ciudadanos y como obligación de los Estados, y en el año 2000, cuando Naciones Unidas aprobó los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el objetivo No. 2 estará referido a la Educación Primaria y cuando se formulan las metas de la EPT en Dakar ese año, la meta número dos será la referida a la Educación Primaria gratuita y obligatoria.
Para la UNESCO, “el derecho a la educación apunta al desarrollo de las habilidades, conocimientos, valores y actitudes que permitan a todas las personas desarrollarse y vivir de manera digna, tomar decisiones informadas para mejorar su calidad de vida y la de la sociedad, participar en las decisiones colectivas. Durante este período escolar se asienta la capacidad de socialización con diversas personas, se forma la identidad y se construye la autoestima”.
A pocos días del año 2015, ¿Cuál es la síntesis conclusiva sobre los avances y deudas respecto a la meta referida a la Educación Primaria en América Latina y el Caribe? La respuesta de UNESCO a esta interrogante se refiere a diferentes temas, a saber: la evolución de la matrícula escolar en los países de la región en el período 2000- 2014; la fluidez del tránsito de la matrícula escolar de un grado a otro; la evolución del abandono y la retención escolar; las tasas de conclusión de la educación primaria y las formas cómo cada una de estas variables se comportan según los tipos de poblaciones indígenas, afrodescendientes y poblaciones no indígenas.
Acerca de la matrícula, los datos de la región dicen de un “leve” retroceso de un 94 por ciento en el año 2000 al 93 por ciento en el año 2012. No obstante, esta diferencia tiene diferentes matices y expresiones según países, en tanto, en algunos de ellos, los que mayor rezago histórico tenían, hicieron importantes avances en este campo, mientras en otros, la matrícula disminuyó sensiblemente. En el año 2012, la tasa de repitencia fue del 4.9 por ciento en el conjunto de los países de América Latina y el Caribe, en el año 2000 había sido del 6.2 por ciento. Respecto al abandono escolar, este disminuyó del 13 por ciento a 8.3 por ciento.
Las causas acerca del porqué la mayoría de los países de la región no logrará alcanzar la segunda meta de las ODM y la segunda Meta de la EPT referida a la Educación Primaria, varía desde factores exógenos referidos a la situación económica de las familias de los estudiantes, factores endógenos relacionados con los contextos escolares, los currículos y la preparación de los docentes, además de factores relacionados con las políticas educativas especialmente las relacionadas con el financiamiento educativo.
Respecto a Nicaragua, la tasa neta ajustada de matrícula entre 2010 y 2013 fue la siguiente: 2010 – 93.2 por ciento; 2011 – 94.8 por ciento; 2012 – 91.9 por ciento y 2013 – 91.2 por ciento. Como es posible observar, entre 2011 con el 94.8 por ciento de matrícula neta y el 2013 con el 91.2 por ciento, ha habido una abrupta caída, con especial énfasis en 22 de los 153 municipios del país.
Lo anterior presenta al país una gran paradoja, respecto al tipo de factores que pueden haber provocado esta situación y que solo la investigación científica debe determinar en cada caso, en tanto esta situación no se corresponde con los esfuerzos realizados por el Gobierno de la República con la apertura de nuevas escuelas; el incremento de la oferta de la educación inicial; la ampliación de escuelas con primarias completas y del número de plazas docentes para la Educación Primaria, y lo fundamental, el involucramiento masivo de la población y sus organizaciones en todo el país, en los eneros y febreros de cada año, para promover la matrícula y que ningún niño ni niña se quede sin estudiar.